DIH 1948 crónica formativa reportaje.

El desconocimiento y desapego del DIH han generado actos de violencia y barbarie, creando un imaginario exterior desfavorable de injusticia, y pobreza en este país llamado Colombia hacia otros países de Latinoamérica y el mundo en general.
En latinoamerica hay una conciencia clara en cuanto al respeto por los derechos humanos o por lo menos se empeñan en buscar los medios para hacerlo así, con contadas excepciones como el medio oriente. En Colombia estamos a acostumbrados, sedados, ante tantos crímenes, y los medios de comunicación han tomado esta yaga abierta para hacer de ello un hecho noticioso con un alto grado de amarillismo, es tal el conformismo desarrollado desde los medios de comunicación hacia la población, que muy poco importa si fue uno o fueron más de seis los asesinados. No se cree en el impacto que tiene sobre la gente civil y el discurso es estigmatizado y se piensa que son ONGS o grupos de izquierda los apropiados para hacerlos. El derecho a reconocer e informarse sobre la verdad y reparación de victimas es nulo, porque hay un alto grado de desconocimiento del tema, y de aberración para divulgarlo. La justicia debe ir de la mano de la verdad para que sea eficiente, pero que justicia si no hay verdad, si para que haya justicia debe existir verdad, el único ser en la tierra que dijo yo soy la verdad fue Jesús, las demás verdades de las que se habla se vuelven relativas a la hora de corroborarlas, debemos comprometernos con el deber y el derecho a decir la verdad, porque la impunidad generada por la violación de los derechos motiva el reitera miento de para que se repitan hechos violentos.
Todas las víctimas tienen derecho a una reparación ya sea simbólica, económica o moral, luego de la segunda guerra mundial el mundo se dio cuenta de que no se deberían volver a cometer actos de barbarie que atenten contra la población civil y para ello conformo comisiones de la verdad a nivel mundial y de corte internacional, ante la incapacidad de los gobiernos en hacer justicia imparcial mente en sus países.
Hay unos ejemplo a nivel de Latinoamérica donde se demuestra de alguna manera que las comisiones dan resultado, como en el caso de chile, que incluyo en este programa de verdad y reconciliación, un plan de educación, en DIH desde grados menores hasta grados superiores, generando unos resultados positivos.
En Sudáfrica 1960-1994 se lucho por la liberación política a partir de 1995 se dio un acuerdo para la verdad y la reconciliación. Los efectos significativos resultado de esto fueron la presidencia de un negro y el cambio más equitativo en el gobierno de Sudáfrica puesto que en anteriores gobiernos limitaban en un alto porcentaje gente negra en el poder público.
Pero hay un contraste muy significativo en Latinoamérica, podría decirse el lunar negro de esto, y es lo complejo de la situación Colombiana, la impunidad y la violación del DIH que se presentan en este país, con cifras alarmantes que corroboran esta situación, 4.000 personas mueren fuera de combate, por el abandono del gobierno, que puso sus ojos en la guerra y dejo al azar y a la suerte a una cantidad razonable de colombianos que buscan unas maneras inadecuadas de sobrevivir, recurriendo a formar grupos de delincuencia común, estimulados por una cultura mafiosa de dinero fácil legada por nuestros antepasados y la falta de oportunidades debido a la baja preparación académica, lo que los hace incompatibles para lo que este mundo en vías de globalización exige.
Ricardo Juajinoy Castro
Estudiante Comunicación social-p
Sexto semestre

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