¿Un objetivo o un síntoma?

La erradicación de la pobreza en el siglo XXI ha cobrado importancia desde 1993, Desde su declaración por la Asamblea General de las Naciones Unidas (resolución 47/196), con el propósito de promover mayor conciencia sobre las necesidades para erradicar la pobreza y la indigencia en todos los países, en particular en los países en desarrollo. Necesidad que se ha convertido en una de las prioridades del desarrollo, cuando se intento cambiar la cifra de personas que sobrevivían con un dólar diario (dos mil pesos).
El problema de la pobreza para América Latina y en particular Colombia a tomado dimensiones que sobrepasan la tenue mirada de ver este flagelo como un simple problema de ingreso, de exclusión o de faltante de bienes materiales, estas aproximaciones aún no han tocado el fondo de este problema ,es así; como instituciones, ONG, fundaciones, organismos internacionales nacionales y del gobierno mismo como también de particulares dolientes de este problema han asumido el flagelo de la pobreza y la miseria desde un ámbito meramente asistencialista y franciscano.
La pobreza no se acabara con bondad si un gobierno no le apunta dentro de sus políticas y programas atender prioritariamente este problema, ese gobierno puede carecer de legitimidad, ya que puede amenazar la estabilidad social, económica y política del país.
El problema ronda las cabezas de muchos gobernantes quizá por sensibilidad, quizá por exigencia de los entes reguladores; pero persiste y se hace grande en todo el mundo por múltiples causas como el calentamiento global, la sobre población la crisis financiera y los modelos de producción adoptados en la actualidad. En cuanto al departamento de Nariño y concretamente la Ciudad de Pasto este fenómeno es preocupante alarmante y escandaloso en consecuencia de los hechos que sucedieron en meses anteriores y que es mejor no mencionar.
La CEPAL
En su último informe arroja crudas cifras que no mienten, la magnitud de la pobreza e indigencia entre niños y adolescentes colombianos es del 45% (pobres) y 17% (indigentes). Si sumamos, tenemos un resultado escalofriante el 62% de los pequeños Colombianos no tienen acceso a ninguna esperanza de vida plena y se debaten entre la desnutrición, la insalubridad y la ignorancia.
Si Comparamos cifras el drama es más aterrador. La CEPAL indica que Uruguay, tiene el 10% de pobres y el 2% de indigentes entre niños y adolescentes, Costa Rica, un 18% y un 5%, respectivamente. Así los niños de Colombia tienen un horizonte sin futuro, si las cosas siguen como hasta ahora.

Recordemos la vieja frase “los niños de hoy son los dirigentes del mañana”; es decir, qué mañana le espera a esta Colombia, con este panorama seria que los niños de hoy serian los indigentes del mañana.
Un censo adelantado por las autoridades de Policía dio como resultado que el número de adultos mayores que habitan en las calles de Pasto asciende a 50. Dicho censo demuestra el abandono en que se encuentran esta población, para las que no existen políticas sociales eficaces sometiendo a los ancianos al olvido y abandono de la sociedad.
Los adultos mayores habitantes de la calle se han refugiado en diferentes barrios de la ciudad, como el barrio Las Cuadras y la zona centro de Pasto, debajo de los puentes y en algunos casos en la ribera del río Pasto, pasando por desapercibidas en medio de la ruidosa y acelerada vida pastusa.
Entre las causas que se ha podido identificar del porqué estas personas habitan en la calle están el abandono al que han sido sometidos por parte de sus familias y el desempleo al ser consideradas personas ancianas que no le son útiles productivamente a la sociedad, Lo que en consecuencia ha generado manifestaciones como la mendicidad y la indigencia para sobrevivir en este mundo insensible.
El censo adelantado por las autoridades de Policía dio como resultado que el número de adultos mayores que habitan en las calles de Pasto asciende a 50. Dicho censo revela que 37 son hombres y 13 mujeres. Los 50 adultos mayores habitantes de la calle están entre el rango de edad de 60 a 87 años. Para las fundaciones la situación es compleja, porque en algunos casos la población encuestada es considerada como enferma mental o tienen enfermedades como Alzheimer y demencia senil y son abandonados por las familias.
Los lugares de mayor concentración de habitantes de la calle que se identificaron en el censo son la ribera del río Pasto, los puentes y algunos terrenos baldíos. la dependencia policial de Infancia y Adolecía llamó la atención durante la realización del censo por la indolencia que tiene la sociedad con la población mayor, ya que la constante es que los hijos relegan a sus padres ancianos a un rincón de la casa, los ignoran y lo único que hacen por ellos es brindarles el sostenimiento diario.
Gran parte de los adultos mayores se quejó por la indiferencia y se sintieron dolidos porque sus hijos, hermanos o familiares los olvidaron y abandonaron.
Pañitos de Agua Tibia
Según la teniente, Diana Carolina García, el objetivo de esta iniciativa es brindar apoyo a los adultos mayores que deambulan por las calles de la ciudad y que no están incluidos en programas sociales. En la campaña también participaron profesionales de la salud, como médicos, oftalmólogos y psicólogos, además de voluntarios que ayudaron con el arreglo personal de cada uno de ellos.

Gestión de proyectos

Como una forma de mitigar el problema de los adultos mayores que habitan en la calle, la Secretaría de Bienestar Social, gestiona proyectos que apoyan a la población en situación de calle e indigencia y a la población vulnerable de Pasto.
El proyecto que apoya a la población de calle e indigencia beneficia a más de 300 personas con servicios de alimentación, dormitorio, aseo personal y apoyo psicosocial este proyecto llamado las tulpas del afecto coordinado por Amanda Saín, profesional del equipo de atención a población desplazada de Acción Social de la unidad territorial de Nariño, manifestó que el programa denominado anteriormente 'La Olla Comunitaria' es apoyado por Acción Social, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, (Icbf) y el Plan Mundial de Alimentos (PMA)aunque recalca con estos programas son independientes de la gestión adelantada por la alcadia.
Pese a la implementación de estos programas aún se observa en las calles a ancianos indigentes sin un lugar en donde vivir, por esta razón gestores sociales de Pasto organizan campañas y brigadas alimenticias y de aseo que contribuya con el bienestar de estas personas olvidadas por la sociedad.
Por esta razón y atendiendo a la filosofía franciscana de solidaridad la Universidad Mariana organizo El Primer Congreso Internacional de Investigación Científica UNIMAR “El compromiso de la Educación Superior con la erradicación de la pobreza y el hambre” donde se busco a través del conocimiento generar unas alianzas entre la Universidad, las Empresas y el Estado para contribuir al primer objetivo del milenio que se enfoca en la erradicación de la pobreza extrema y el hambre en los países en desarrollo.
En este congreso se tocaron varios temas El emprendimiento como oportunidad de crecimiento local y regional, La Educación como base del desarrollo humano, perspectivas personal, comunitaria y estatal para el mejoramiento del tejido social, Aportes de la Ingeniería al mejoramiento de la calidad de vida de la población, El cuidado de la salud como estrategia para la disminuir el impacto de la pobreza y el hambre.
Como síntesis, se puede decir que el departamento debe crear espacios donde los sectores productivos, la academia y el estado empalmen proyectos que estén enfocados en la realidad del departamento y la ciudad, pero que además tomen en cuenta el desarrollo agrícola como una parte fundamental para erradicar los indicen de pobreza y hambre en el sur occidente Colombia. Porque es en las zonas rulares donde más se acentúa este fenómeno por la falta de oportunidades, seguridad y garantía del estado Las empresas, la academia y la gente en general. El problema es de todos y hoy en pleno siglo XXI estamos tan insensibles como en la época prehistórica, donde la única manera de sobrevivir era poner el instinto salvaje al punto máximo y donde primaba el individualismo; pero está demostrado que eso no es así, hoy más que nunca el mundo debe voltear la mirada a estos problemas que no son simplemente de los países en desarrollo, si no que involucran al mundo en general, es necesario y urgente hacer algo para que esto cambie, porque todo ser humano tiene derecho a vivir digna mente, bajo un techo, con un empleo, salud y con una alimentación asegurada, algo básico para subsistir.

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